Sunday, September 11, 2011

Un día como hoy hace diez años

Han pasado diez ... 10... años desde aquél día que cambió al mundo, nos cambió a todos.  Un día en el que todo nuyorquino sintió en carne propia el terror.  Al día siguiente de ese 11 de septiembre del 2001 mandé una nota a mis amigos, parientes y conocidos.

Esta la nota:


Hoy es otro día, un nuevo día, en una ciudad que ahora es diferente. 
Es una ciudad sacudida, bombardeada y la falta física de las torres es la evidencia permanente de la tragedia, also así como una mutilación colectiva.  Ahora el Empire State esta parado solo, como un marido abandonado, rodeado de enanos huerfanos.   Las sirenas de las miles de ambulancias, bomberos, policias que transitan las calles ahora son el lamento de la ciudad, algo así como un llanto histérico.

Ayer era el shock.

Desperté porque me llamo Percy.  "Enciende la tele", me dijo.  "el World Trade Center está en llamas".

Encendí y ví la torre que humeaba, no sabía que pasaba, parecía un incendio.   El periodista mencionó un accidente, un avión que se chocó contra el edificio, algo rarísimo por todas las precauciones que se toman, pero no imposible... y de pronto aparece otro avion y se estrella en medio de la otra torre.   En ese momento comienza lo increible, lo que no puede ser real.  No es real, es un sueño.

Es una pesadilla.   Una pesadilla tonta ademas.

Ese día yo tenía un plan.   Era vital que lo cumpla.   Tenía que ir al edificio federal a dejar una carta y mis papeles para renovar mi tarjeta de residencia, me dijeron que no tomaría mucho tiempo pero tenía que ir temprano.   El edificio federal esta a cinco cuadras de las torres.

Aprovechando el itinerario iríamos con Erik a comprar unos CDs o DVDs a J&R, una tienda donde compramos estas cosas, porque tienen buenos precios, y está a dos cuadras de las torres....  Luego nos iríamos a B&H, a ver unos equipos que necesito para mi película.  Y tenía que ser ayer, porque hoy Erik retornaba a Chicago, era nuestra última oportunidad de pasar un rato juntos, comprar cosas, etc.

De paso le compraría un regalo a una chica, esa noche era su fiesta de cumpleaños.   Escogi comprar algo ya sea en la GAP o una libreria que me gusta.  Ambas tiendas en el complejo comercial del WTC.  Ahí mismo.


Y  para llegar a ese sitio tomaria el tren E, que me deja debajo del World Trade Center, cerca a todos los lugares donde quería ir.  Ese es el tren que tomo siempre cuando voy a esa parte de Manhattan.   Un ritual semanal, porque ahí esta todo lo que necesito, Staples, a dos cuadras, J&R
a dos cuadras, la libreria, en el WTC, un cine que me gusta a tres cuadras y Battery Park, donde hace pocos días paseaba con una amiga aprovechando del buen tiempo.



Pero como somos un par de dormilones, nos despertamos a la tragedia. A ver paralizados en la tele el drama real que superaba a la ficción.
Lo atroz, lo que no podíamos ... no queriamos creer.   Esta aquí Chris, el amigo de Erik, que vino a visitarlo.  Tenía que venir con nosotros a pasear porque no conocía todavía esa zona.

Ahora estabamos los tres, sentados en silencio, viendo la tele.   La cara caída, la boca seca, sin desayunar ni ducharnos ni nada, expectadores pasivos de una tragedia en nuestra ciudad.

De pronto vemos que el edificio comienza a desplomarse, la reportera grita, nosotros gritamos, Nueva York grita, el mundo grita, lo increible esta ocurriendo.  Nueva York, protagonista de tragedias humanas creadas en Hollywood, vivía la escena de siempre... aquella que se ve cuando cae un cometa, o un maremoto, o un misile que cae en un edificio familiar, y de pronto pedazos del edificio caen, y la gente corre y los autos vuelan y otros desesperados saltan de un edificio en llamas...  pero ahora no es una pelicula, ahora es tridimensional, el drama es humano, demasiado humano.

El edificio en llamas, la gente desesperada que salta, el horror de los testigos que presencian desde la calle... y de pronto el edificio que se desploma, y la gente que corre, la ola de tierra, metales, autos y cuerpos que invade las calles, la gente que escapa, la ola que los persigue, los alcanza, los cubre, los aplasta...


Miles y miles de civiles, mas de trecientos bomberos y sus camiones, mas de cien policías y sus autos, cientos de para-medicos y sus ambulancias... todos enterrados.


Surreal, irreal, pesadilla.   Parece una mala película, donde se estiran las probabilidades al máximo hasta hacerlas increíbles.   Dos aviones convertidos en bombas, cargando 150 pasajeros ahora bombas humanas.

Vemos como en trance la repetición de las imagenes, el avión que se estrella una y otra vez, desde todos los angulos posibles.   Todos son ahora camarografos, todos registran el evento, con lujo de detalles ... el horror se hace mas increible.   El avion que se entra en la Torre Dos, limpiamente, como un cuchillo a una torta, y explota dentro, y la bola de fuego que se come al edificio y los que estan todavía ahí.
Ese realismo lo hace todo irreal. Pero esta ocurriendo. frente a nuestros ojos.

En un momento de esos con Erik y Chris nos vamos al muelle que convirtieron en parque, a cuatro cuadras de mi casa, tiene la hermosa vista de Manhattan.   Hay poca gente, todos viendo la tremenda humareda que cubre la mitad de Manhattan.  Es evidente la ausencia de las torres, que se las veía por encima de las nubes, como montañas, ahora un vacío.

El panorama no es el mismo, Nueva York esta mutilado, esa mutilacion la sienten todos.
De pronto se escuchan aviones.  Todos se asustan, pero ven que son aviones de guerra, algo que no se ve en los cielos nuyorquinos, solo algún 4 de julio, el mas importante, el de los 200 años, o el del 2000, cuando Clinton presidia un desfile naval en el rio, con fragatas internacionales.


O ven a esos aviones en películas, o en el porta-aviones convertido en museo, anclado en el puerto del rio Hudson, ahi por la calle 42.  Pero esos no vuelan.


De pronto aparece otro.  Uno que no parece un avión guerrero.   Parece un jet normal, de aquellos que se ven todos los días pero que hoy son misiles. Pero se pierde en una nube, quizas era otro patrullero.

Volvemos a casa a sentarnos frente a la television, a ver la repetición de las escenas, la reiteración del evento. Se apuntan los dedos, se comenta, se dice, pero no se sabe nada. Se especula.

Llega Lizzy de la oficina, se quedará con nosotros, nos tomamos cerveza hasta el amanecer, el televisor encendido. El telefono no deja de funcionar, llamamos, nos llaman.   Somos varios los que recibimos llamadas, yo, Erik, Chris, Lizzy... somos varios los que llamamos... a todo el mundo, literalmente.

Y hablamos con Francia y con Carmen vemos juntos las escenas, separados por un continente, vemos lo mismo, lloramos.   Heni angustiada tambien llama... y ni que decir de la familia.  Hablo con Dolly y ella tambien ve las mismas imágenes.

Es una experiencia universal, es un drama universal.

Y ahora llegará el castigo a culpables o inocentes, algun país alejado sera bombardeado.
¿Donde estan los culpables?.
¿En Afganistan?   ¿En Libano?   ¿En Ohio?

No se sabe.

Pero ahora los arabes de la esquina, los de la tienda donde compro leche, pan y jugo de naranja... o comida de gatos, tienen miedo, se les ve en la cara... cierran temprano, como nunca.

Tengo que caminar mas cuadras para comprar cerveza donde los chinos, los que todos sabemos no tienene nada que ver con esto....

Las consecuencias se comienzan a sentir.
El miedo al vecino, el primer miedo, el mas irracional.

Pero tambien el saberse vulnerable, el saber que cualquier edificio, parque, tunel, tren, aereopuerto puede ser el próximo Target... el próximo Ground Zero de una guerra escondida donde no se ve la cara del enemigo.

Ahora se sabe como vivir en terror, no aquel cotidiano, del miedo al desconocido que se esconde tras las sombras de la noche o entre el gentío para robar, violar o asesinar ... sino aquel terror a salir a la calle un dia de sol, uno lindo, despues de una noche de tormentas, cuando el aire es fresco, un dia de desayunos, de subways, de periodico donde la portada cuenta el drama de la pobre Maria Carrey que no puede con su caracter.

Un dia asi, cuando alguien preparó una sorpresa, un avión que se estrella y destroza miles de vidas.
de un tiron.

Ahora saldremos a la calle con el corazón en la mano y como decía aquel bruto criminal... con el testamento bajo el brazo.

Caminar por esos lados nunca más será lo mismo porque ahora sabemos que el reino del infierno a aterrizado en Nueva York.

Y tendremos ese vacio para acordarnos.

En lo personal, la zona es muy particular.   Viví dos años a cuatro cuadras de la torre, en Gold Street.  Estudie fotografia y cine a una cuadra de las torres, donde estaba el estudio de Germain School of Photography y era parte de St John's University.   Como, compro y paséo por ahí, semanalmente.

Cuando estoy lejos de Nueva York y me pongo a extrañar, la primera imagen es la de cruzar la calle entre la Broadway y Church.... la que va a las torres a mi estación favorita.

Cuando llegan mis amigas y amigos, la primera parada de mi Ego Tour son las Torres, para de ahi ir a Gold Street y después a Chinatown... donde vivi 8 años, donde paseaba a mi perro y cuando lo paseaba veía las torres, a menos de 10 cuadras y me sentía feliz de estar ahí.

Asi que aquí estamos llenos de pena por todo esto.
Por el costo humano, por el costo sentimental, por el costo a todo sentido.  Por las consecuencias, principalmente aquella... el peligro de una guerra.
La iglesia en Broadway y Church, que sobrevivió a la tragedia, adornada con  recuerdos de los caídos.

Monday, September 5, 2011

Amy Hesketh: La Montaña Interior (The Mountain Inside)*

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Monday, August 29, 2011

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Monday, May 30, 2011

Amy Hesketh: More about the photoshoot scenes in Martyr

Amy Hesketh: More about the photoshoot scenes in Martyr: "The last time I only talked about the photoshoot scenes in Martyr involving Gabrielle, played by Veronica Paintoux. Now, I'd like to say a l..."

Wednesday, May 25, 2011

Martyr and Popular Conceptions of "Medieval Cruelty"

In October 10, 2003, five minutes of the film Martyr (The Death of Saint Eulalia) were screened to an audience of academics at the Siena Center for Medieval and Early Modern Studies during its annual Interdisciplinary Conference.

This was the first public screening of the still in progress film. Ms. Marla Carlson gave a lecture based on the clip.

This interdisciplinary conference seeks to bring together aspects of "the popular" in the Middle Ages and Early Modern Periods with the ways modern artists and scholars imagine these eras in film, literature, painting, and sculpture. Points of focus might include the pre-Raphaelites; medieval popular religion; dramatic performance; the uses of medievalism; travel literature (early or modern medievalist); historical chronicals; transformations of legendary figures, such as Arthur or Robin Hood (then and/or now).


 Jac Avila, the producer/director of Martyr (The Death of St Eulalia) met Marla Carlson, who wrote the paper "Using Apollonia", presented in August 3, 2000 at the ATHE Conference in Washington D.C. on the panel, "Strategic Bodies: Pain, Accommodation, and Rebellion as Stage(d) Statements."
At that meeting Ms Carlson asked Avila if she could use a clip of the film in progress for the lecture she was preparing and she requested to see the entire film to elaborate her lecture.  Jac agreed to both.

The following is the text of the conference.

The Lecture "Popular Conceptions of "Medieval Cruelty"

When a character in Pulp Fiction threatens to "get medieval," writer/director Quentin Tarantino relies upon his audience to understand the equation "medieval = extremely violent," not to imagine the man singing Gregorian chant, reciting a courtly romance, or laboring with oxen and plow. The news media rely upon the same trope. Consider these recent examples from the New York Times: Somalia is described as "a throwback to medieval times" where "heavily armed warlords rule by brute force." An analyst argues that significant portions of Africa "slid back to the medieval age ... mainly because of the ravages of war." A book reviewer mentions "vicious, Medieval-style wars of siege and looting and rape ... in the former Yugoslavia." A front-page article in April described the Iraqi people as suffering "the most medieval of punishments at the hands of Saddam Hussein's henchmen." But no medieval methods of torture were mentioned: no racks, no thumbscrews, no backs broken by the wheel, no drawing and quartering,. The article did mention electrical shock, a method perfected by 20th-century American experts. Popular culture is in step with scholarly tradition.Writing The Autumn of the Middle Ages in 1919, Johannes Huizinga chose "The Violent Tenor of Life" as title for his first chapter. Norbert Elias's The Civilizing Process takes the moody, unpredictable, and bloodthirsty knight as its point of departure: "wild, cruel, prone to violent outbreaks and abandoned to the joy of the moment."

But more recent publications by scholars such as Jody Enders, Daniel Baraz, Peter Geary, Richard Kaeuper, and Malcolm Vale suggest that medieval cruelty is perhaps a "distant mirror" for twentieth and twenty-first century cruelties. Vale points out that Huizinga wrote most of his manuscript before World War I began and published it just after the war. The sustained brutality of the twentieth century warrants a reassessment of this 19th-century construct, the "Middle Ages" (161). Kaeuper disagrees with the assertion that medieval people were particularly moody and unpredictable and suggests that medieval "literature shows a relentless concern with propagating highly formal behaviors ... within a distinct code." (33) He goes on to quote Dorothy L. Sayers: "The idea that a strong man should react to great calamities by a slight compression of the lips and by silently throwing his cigarette into the fireplace is of very recent origin."

My work focuses on the performance of physical suffering, and today I'll be comparing medieval and 21st-century uses of the early Christian martyr's body in pain. For both the modern and medieval periods these martyrdoms are far in the past, but the modern interpreter tends to read through the medieval: as saints' lives were popularized in medieval Europe, certain features were selected and enhanced—even added to earlier accounts. The general trend in the later Middle Ages was to increase the number and violence of torments. As Sarah Kay points out, hundreds of saints' lives were adapted from Latin into Romance vernacular in medieval Europe, but not all saints were thus popularized. Mary of Egypt, with her "lurid sex-life prior to her repentance" was popular, as were martyrs, and especially virgin martyrs. Kay notes the potential in these vitae for "a kind of pious pornography", citing as an example Eulalia, the Spanish saint upon whom I will focus today. Kay says, "It is difficult not to be complicitous with the prurient sadism of these tales as we read them today." (5) My questions are the following:

(1) Would medieval consumers of virgin martyr tales have perceived what we might term "prurient sadism?" How might they have responded to the violence in such tales?

(2) Is complicity with sadism now the only possible response to the potentially erotic violence of these tales?

Disturbed by assessments that presume an equivalence between modern and medieval responses to spectacular suffering, and by the further presupposition that all readers, viewers, and spectators respond in the same way, regardless of personal history and circumstances of reception, I published an article a few years ago that focused on Fouquet's miniature of The Martyrdom of Saint Apollonia to develop models for late-medieval spectator response to representations of the saint's body in pain. I'm going to rely upon certain premises, but won't argue for them today:

(1) one's subject position need not depend upon corresponding gender, class, race, or any other characteristic;

(2) contrast is a powerful motivation for taking on a vicarious subject position; and

(3) reception likely involves multiple modes of simultaneously identifying with and objectifying the body in pain

In August, filmmaker Jac Avila contacted me because he'd read my article in the course of research for a feature film about modern spectator response to the suffering of Saint Eulalia. I'm going to talk about her and about the ways in which she was represented in medieval Europe, and I'm going to show a scene from his film, which is still in post-production.
According to the fourth-century account by Prudentius, Eulalia was "descended from one of the best families in Spain" and distinguished herself "from infancy" by "an admirable sweetness of temper, modesty, and devotion, a great love of the holy state of virginity, and by her seriousness and contempt of dress, ornaments, diversions, and worldly company." In 304, when she was 12 (or in some accounts, 14), Eulalia took Diocletian's order that all persons must sacrifice to Roman gods as "a signal of battle" and purposely confronted the judge in Merida. His flattery and threats had no effect: she threw down the idol, trampled the sacrificial cake, and spat upon the judge. The executioners tore her sides with iron hooks "so as to leave the very bones bare." She called the torments "so many trophies of Christ." When lighted torches were applied to her breasts and sides, "nothing was heard from her mouth but thanksgivings." Her hair caught on fire, and when she died of asphyxiation, a white dove flew out of her mouth. The frightened executioners ran away and snow covered her body.

In ninth-century France, her story has not progressed very far from Prudentius: her death is now formulaic (beheading), but the only torment described is being thrown into the flames. Other versions of the story place her in Barcelona and add to her torments. A breviary from 15th-century Catalonia shows her crucified: I'm going to start the film now, because a page serves as frame holder for the film's credits.


The fresco at her cathedral in Barcelona from which the rest of these images are taken shows her beaten with rods, raked with hooks, doused with hot oil, crucified in the spread-eagle position, and finally crucified like Christ while being burned. Some elements of the standard virgin martyr narrative (as Jocelyn Wogan-Browne sets it out) are missing: there is no conflict with her family, no marriage or seduction attempt, and she is not beheaded. But like all the martyrs, she is articulate (her name means "well-spoken"), she actively seeks her martyrdom, and her torments demonstrate God's control over the world. Her vita is not particularly "feminine"—in fact, its similarity to that of male saints is striking.The medieval man or woman who encountered Eulalia in devotional imagery, her vita, or a dramatization would have understood that the saint "arranged the scenario and [had] ultimate control of it." In this, she seems to resemble the masochist in modern pornography. But this interpretive strategy makes modern assumptions about suffering. Esther Cohen traces three basic conceptions of pain within medieval Christianity:

1 The ability to tolerate pain, which had been cultivated by the Stoics, was given a Christian emphasis that reached its heyday during the high Middle Ages.

2 The ability to transcend pain entirely was introduced by early Christian martyr narratives, distinguishing them from Christ, whose suffering on the cross was the sign of his humanity. Thomas Aquinas refined the concept in the thirteenth century; henceforth, it was understood that saints were exempt from physical suffering. In this they resembled prelapsarian and heavenly beings, and were distinct from living human beings.

3 The ability to use pain for spiritual ends was entirely absent from Western culture until the twelfth century, when theologians began to take the view that the individual could begin to purge sins during life by voluntarily bearing pain in imitation of Christ and therefore lessen his or her suffering after death. Beginning in the thirteenth century, mystics increasingly sought to identify with the physical sensations of Christ as the "man of suffering." Devotional imagery "furnished a literalized space for the imagination's deployment." Spiritual guidebooks advocated a sort of imaginative exercise startlingly similar to the technique of "substitution" familiar to any twentieth-century Method actor: in meditating on the Passion, one was to imagine familiar people in the roles of Christ and other Passion "players," in order to fully enter into the experience.
A twelfth-century treatise recommended "that the meditator place himself as though actually present at the events, forming detailed pictures through the faculty of the imagination." The widespread desire to imitate Christ developed in tandem with the rise of inquisitional justice: Torture was carried out behind closed doors in order to produce a confession, which was followed by public sentencing and execution. Mitchell Merback argues that the practice of compassionate vision shaped the collective emotional experience of spectacular punishments. Merback argues for reading the late-medieval body in pain as a sign of the intersubjective bonds formed by empathy and suggests that the contemplation of suffering produced communitas. In other words, far from being a "world-destroying" force in Elaine Scarry's terms, the infliction of pain created a world.

But if the mystic seeks literally to emulate Christ's suffering, and the compassionate viewer seeks virtual emulation, what do either of them make of the martyr, who does not suffer? Representations of martyrdom simultaneously evoke an empathic pain response and an imaginary ability to transcend that response. I propose that the martyr activated an imaginary space for late-medieval culture structured by the tension between an impossible strength in virtue and ecstatic surrender to suffering.

As we look at this excerpt from Martyr (or The Death of Saint Eulalia), which seems to conflate the pain-free martyr with the suffering mystic, I pose the questions: Is this suffering useful? And who suffers?

As Sarah Kay suggests, saints lives functioned for medieval culture as "early examples of what, today, we would call Orientalism. They pit an enlightened Christian, harbinger of subsequent European culture against the despotic villainy of a pagan East" (13). I would argue that contemporary representations of medieval violence work in much the same way.

I propose that contemporary filmmakers generally turn to the medieval out of a nostalgia for the Orientalist tales that we no longer allow ourselves to tell—at least, not without controversy that might be unacceptable. The Oriental and the so-called primitive are dangerous "Others" against which to define ourselves, so we turn to the European Middle Ages for a ready supply of exotic barbarity. In some cases—as in this film—definition against the medieval also provides an opportunity to examine our investment in these sources of our own institutions and social structures. Jac Avila cast himself in the "pagan" role, but the narrative positions him as a pretend pagan. The saint simulator is in control, and he must pretend to torture her. She is the only character who does not suffer—in fact, she makes everyone around her suffer (in ways that I cannot fully reveal). They are the victims of her nostalgia.

The clip presented at the conference.

Monday, May 23, 2011

Amy Hesketh: The photoshoot scenes in Martyr

Amy Hesketh: The photoshoot scenes in Martyr: "I'm not a person who watches the same movies over and over again savoring the details and finding new things with each viewing. But I've d..."

Tuesday, May 17, 2011

El primer avance de Barbazul, toda una pequeña aventura.

Jac Avila es Barbazul
Un lunes que quedó en el pasado, en la mañana, estaba decidido a cortar un clip con escenas de Barbazul.  La noche anterior traté de hacerlo, tarde en la noche, pero tengo una computadora algo cargosa, lenta para lo que necesito hacer, y aunque es potente y es mi fiel colaboradora desde el 2003, no le dá la gana de apurar las cosas.  Cada clip en HD de menos de 5 minutos tarda horas en pasar por lo que el programa Final Cut lo define como "rendering".  Entonces, frustrado por tener que cumplir con la maldita costumbre de irme a dormir por unas horas, dejé el trabajo de cortar el clip para el día siguiente, o sea ese lunes que quedó en el pasado.

Veronica Paintoux is Anabelle
Me levanté algo más temprano de lo común porque alguien tocó el timbre más temprano de lo común, eran las 8:40 de la mañana, que para mi es temprano, muy temprano. Después de preparar el desayuno de la mañana, para dos, en realidad para tres, pero el tercero es Chuqui, el gato que come primero porque no tiene la suficiente paciencia para esperar y además no toma el mismo desayuno, el suyo viene ya preparadito, en su vistoza cajita y todo.

El desayuno para dos lo preparo yo y lo sirvo tambien yo.  Huevos pasados, no muy pasados porque es el gusto de ella, pan tostado para ella, marraqueta para mí, no puedo evitarlo, con queso crema dietético que está muy bueno y un cafe excelente.

Mila Joya es Soledad
Luego del delicioso café, la crocante marraqueta y el huevo pasado, viene el momento en que el grupo felino: ella, chuqui y yo compartimos un momento de cariño y tranquilidad escuchando música e intercambiando opiniones sobre lo que deberíamos hacer este día, entre ella y yo, porque Chuqui prefiere dormir en mi regazo o a veces en el de ella.

Lo que teníamos que hacer en ese día, lunes, es preparar el clip de Barbazul para el programa ECRAN de las 7 de la noche en Fides TV.  Hice la promesa a Ricardo de que ahí estaríamos, ella y yo con el material de Barbazul para mostrarlo durante una entrevista a los dos, ella y yo.

Amy Hesketh es Jane
De manera algo informal, cuando el reloj de la computadora marcaba las 10 de la mañana, comencé el delicado proceso de escoger las imágenes que puedan reflejar de alguna forma la película sin decir demasiado, pero mostrando lo suficiente para hacer que los que vean el clip se antojen a ver más y tengan la paciencia de esperar el lejano, aún lejano, día del estreno.

El trabajo de cortar, procesar, conformar del original en HD a un formato mas manejable como el PAL en 16:9 para luego comprimirlo para DVD toma muchas horas.  Mi temor era que no estaría listo para las 7 pasado meridiano.

Cuando ya estaba terminando el armado del clip, llegaron Beto y Mila a las 14:30 para animarnos, ver como marcha el trabajo, apreciar el clip y tomar un té tambien preparado por mi.  Beto y Mila están en Barbazul, por supuesto.

Erika Saavedra es Agatha
Finalmente, el clip esta listo para convertirlo en DVD y ya son casi las 5 de la tarde,  en dos horas más el clip que estoy todavía procesando tiene que estar en las pantallas de los que siguen al programa de Ricardo en sus casas.

Un problema adicional es que ella tiene que ir a una cita con su doctora a las 6 pm, 18 hrs en terminos mas exactos y no quiero que vaya sola, y tambien espero a Paola, que viene con la grúa que se alquiló para su producción y me dijo que estaría por mi casa a las 6 de la tarde y todo parece estar a punto de entrar en colisión planetaria.

Paola Terán es Maga
Después del té con marraquetas y queso cream dietético, Beto se vá para su casa, se lleva un VHS para grabar el programa que el puede ver, pese a que el DVD que será parte del programa todavía no está listo.  Ella, Mila y yo tomamos un taxi para acompañar a ella a su doctora, llegamos rapido porque está ahisito nomás, en la Ave Bush y Carrasco, cerca al Stadium donde una vez la selección de Bolivia metió 7 goles en las eliminatorias al mundial y 7 es mi número preferido desde que nací en un día 7.

Son las 18:15 horas y estamos los tres sentados, esperando por la doctora y DVD pro está procesando el DVD y debería estar listo ya pero tomará como 15 minutos quemarlo en un disco y a las 19 horas nos esperan en el canal para la entrevista y bueno... tengo que dejar a ella en compañia de Mila, y corro a casa las tres largas cuadras desde la Carrasco a la plaza San Martin, ya que de ahí a mi casa son solo dos cuadras más.

Llegando yo a casa, ella me llama, usando el cel de Mila para decirme que ya terminó la cita con la doctora y que está en camino.  Le digo que para cuando me alcance el DVD ya estará listo.

Mariela Salaverry es Ana
Ya en casa quiero encender el quemador de DVDs pero por alguna maldita razón no enciende y ya son las 18:30, ella está en camino y no he comenzado a quemar el DVD todavía.

Cuando todavía busco la enigmática forma de encender el aparato, suena el timbre y es ella que llega.  Bajo los tres pisos para abrirle la puerta, ella tiene una llave que no funciona, la misma que llevamos al cerrajero un millón de veces para que la arregle, nunca pudo, nos rendimos, así que solo yo tengo la llave de la casa, ella tiene que tocar el timbre.

Beto Lopez L es Walter
Le cuento el problema de la quemadora que no enciende, me muestra que no estaba conectada a la computadora, me hace sentir senil, le doblo en edad, algo tiene que ver eso, me dice que me prepare para ir a la entrevista mientras ella quema el DVD.

Son las 18:49 cuando salimos de casa con el DVD listo, vamos a tomar un taxi pero yo no tengo sueltos así que primero paso por la tienda de alado para que me cambien un billete de 50 bs y entonces, finalmente, paramos un taxi que no puede ir al centro pero puede ir por la Sucre y nos lleva por la ruta mas larga a FIDES TV que está en la esquina de la Genaro Sanjines y la Sucre, ahi mismo donde era la casa del Mariscal Santa Cruz y que ahora es propiedad de los jesuitas que manejan el colegio San Calixto donde pasé varios años de mi educación, no todos, pero varios y nos bajamos del taxi en plena esquina, aprovechando la luz roja que esta vez la respetan, cruzamos la calle y llegamos a FIDES TV donde nos espera Ricardo para la entrevista que la podrán algún dia en youtube, si no la vieron en vivo, pero el famoso clip lo pueden ver mas abajo.

Esta fué la primera entrevista sobre Barbazul, ya vendrán otras, muchas otras.

Ella, por sí no lo saben todavía, es Amy Hesketh, la directora y guionista de Barbazul, ya famosa por la controversial película boliviana Sirwiñakuy y la mujer con la que camino en la aventura de la vida y sospecho que viene conmigo porque hago un excelente café en la mañana.